El viernes pasado, 04-Febrero 2005, en Caracas, murió Tombo, el Cocker de mi esposa y su familia. Tombo llevaba varios días en estado de deterioro evidente, sin que se supiese con exactitud la causa de estos síntomas. Tombo estaba desganado, comía poco y su semblante pasó de ser alegre a muy triste. Hacia el final de la semana pasada, Tombo ya no deseaba comer y comenzó a vomitar. Tombo fue llevado al veterinario el día jueves, ante los ya alarmantes síntomas de sufrimiento y angustia. Su veterinario, aparentemente, desconocía qué le sucedía a sus pacientes caninos en los días previos, pero ya, de 10 casos similares, 9 habían fallecido. Aparentemente, se trataba de una infección fungal que le atacaba el hígado a los perros hasta llevarlos a la muerte. El día viernes, Tombo no fue la excepción y cesó su vida llena de alegrías. Tombo, un perro sano hasta esos días, no llegó a cumplir los 3 años.
Los padres de Tombo (mis suegros) comenzaron a averiguar qué podía estar causando esta "epidemia". El veterinario (y evito especular sobre las razones por las cual lo decía) aseguraba que se trataba del agua que los perros estaban tomando. Sin embargo, mis suegros recibieron una llamada de uno de los padres de otro de los perros fallecidos en la clínica de este veterinario preguntándoles qué alimento estaba consumiendo Tombo. En ese instante, nos enteramos que todos los perros que habían fallecido se alimentaban (o más bien, se envenenaban) con Dog Chow. Las siguientes horas y durante todo el fin de semana, comenzamos a enterarnos de casos tan distantes como en Barquisimeto y Maturín. Comenzamos a investigar en Internet y nos conseguimos con este artículo sobre pet food
http://www.doganswers.com/food_body.html (está en inglés). Al leer esto, fue muy evidente que efectivamente sí se trataba del Dog Chow, que esta tragedía ya había sucedido en el pasado en los Estados Unidos y que estábamos sufriendo lo mismo en todo el país. Ayer, Purina publicó este insípido, insuficiente e irresponsable comunicado
http://purina.com.ve/noticias.php?cod=205, sin aún alertar a los padres de las mascotas sobre el efecto mortal de Dog Chow. Hasta el momento, el total de casos del cual nos hemos enterado supera las 30 víctimas fatales.
Durante el fin de semana hemos procurado ponernos en contacto con todos aquellos que han pasado por lo mismo, para organizarnos y poder hacer algo en conjunto. Por favor, anoten sus comentarios, anécdotas, sucesos en este blog para que podamos publicarlos y hacer algo conjunto en pro de nuestras mascotas. Pueden enviar también emails a las direcciones ccavila@gmail.com y diaz6@telcel.net.ve.
Para aquellos cuyos perros aún viven y pueden haber estado consumiendo Dog Chow sugerimos actuar inmediatamente i) retirándoles el alimentos y eliminándoles su consumo, ii) sustituyendo el alimento por comida "casera" (al menos temporalmente) y iii) informando a su veterinario para que le realice los análisis respectivos y comunique al resto de sus pacientes.
No nos quedemos parados. Sólo la información podrá salvar a nuestros perros.