domingo, noviembre 20, 2005

Aspectos clínicos del Envejecimiento Canino

Aspectos clínicos del Envejecimiento Canino
Pérez, M. Verde, M,T.
Departamento de Patología Animal
Facultad de Veterinaria
Miguel Servet, 17750013 – Zaragoza

Introducción

La geriatría canina y su importancia en la medicina veterinaria. Siempre hemos considerado que nuestras mascotas envejecidas necesitan atención, cuidados y cariño especiales.

Al igual que el hombre occidental alcanza una edad media más elevada, también los animales de compañía se hacen más longevos y cada vez están ocupando un lugar más importante en la vida de sus dueños. Por tanto, si somos capaces de conocer y entender el proceso de envejecimiento de los diferentes sistemas orgánicos, tendremos la posibilidad de ofrecer a nuestros pacientes de edad avanzada, una mejor calidad de vida y en consecuencia, un incremento de la esperanza de supervivencia. La geriatría es la rama de la medicina que estudia los problemas específicos de los individuos de edad avanzada (23) y se preocupa de los aspectos relativos a los cambios sociológicos, biológicos, históricos y clínicos de los pacientes geriátricos.

De forma paralela a lo que sucede en la medicina humana, la geriatría cobra una especial importancia en veterinaria debido a la longevidad de nuestras mascotas y al interés de la mayor parte de los propietarios para dispensar los cuidados necesarios y adquirir los conocimientos básicos en torno a los últimos años de vida de sus fieles compañeros. El concepto de geriatría varía en función de los autores consultados. Así para algunos, nuestro animal de compañía (perro o gato) es geriátrico cuando ha alcanzado el último tercio de la vida media estimada para la especie.

Sin embargo para otros autores, son animales ancianos aquellos que han alcanzado una determinada edad cronológica (nueve años por ejemplo). Tanto es así, que algunos veterinarios consideran la edad cronológica como el punto de referencia que permite definir si un animal es geriátrico o no.

De este modo, los animales de razas pequeñas o medianas comenzarían a considerarse geriátricos a partir de los 7 años, mientras que los de razas grandes y gigantes lo serían a partir de los 5 años (18). En este sentido, y según un estudio del American Board of Veterinary Practitioners y del American College of Veterinary Internal Medicine, Veterinary Surgery and Veterinary Pathologists, quedan establecidas las edades geriátricas caninas y felinas que cita Goldston (14) y que se puede observar en el cuadro (Tabla I).Independientemente del momento a partir del cual consideremos a un animal geriátrico, el objetivo final de la medicina geriátrica es lograr una mejor calidad de vida de nuestra mascota , intentando que los últimos años de su existencia sean lo más vitales y agradables posible, tanto para ellos como para sus propietarios. Si bien es cierto que algunas modificaciones del organismo geriátrico son inevitables con el avance de los años, otras pueden enlentecerse o evitarse gracias a los cuidados del propietario y al control veterinario adecuado. En este sentido, el plan geriátrico preventivo comienza a implantarse como medida profiláctica en animales maduros teniendo en cuenta, principalmente, las características individuales y el estado sanitario del paciente, más que su edad en sí, aunque éste sea realmente el parámetro estándar que define el momento adecuado para realizar una vigilancia y control más intenso del animal.

Tabla I
Edades geriátricas para perros y gatos (14)
Tamaño del animal
Peso (kg)
Edad (años)



Perros raza pequeña
0 – 10
11,48 +/- 1,86
Raza media
10,5 - 25
10,19 +/- 1,56
Raza grande
25,5 - 45
8,85 +/- 1,38
Raza gigante
> 45
7,46 +/- 1,27



Gatos

11,88 +/- 1,94