Mensaje de María Helena Alezard Aponte a Ileana Miquelena
Ileana:
He recibido un correo del Dr. Gerbasi donde deseas que las demás víctimas de Dog Chow compartamos contigo tu pena. Se como te sientes, mi mejor amiga también se fue, el 15 de febrero, se cumplió el año de su partida. Muchas personas a lo largo de todo este tiempo me han tratado de consolar, que es lo que no me han dicho... y, de todas hubo una que por lo menos, me ha hecho reflexionar:
-"Debes darle gracias a Dios por haberte permitido disfrutar de Catira, y por haberle permitido a ella haber disfrutado de ti"-
No te desanimes, piensa que si Priscila te ve triste a ella no le va a gustar, aquí estamos de paso, hay un lugar donde todos nos volveremos a encontrar y de seguro ella te estará esperando.
Te envío algo bonito, que se publicó en víctimasdedogchow, en abril del año pasado y, que espero que sirva de algo; Con afecto, aunque no te conozca, pero no sabes cuanto te entiendo.
No puede ser que ignores algo tan importante y tan hermoso a la vez. No. No admito que tu sensibilidad tan grande e infinita, unida a ese apego hacia las cosas terrenales, no te hayan ampliado tu visión hacia ese mágico lugar en el cual personas como tú, tienen su espacio asignado. No lo conozco. Pero en sueños lo he visto. Está lleno de nubes blancas, rodeado de gladiolas azules... si, azules como ese cielo donde queda ubicado. Imagínate que allí, no hay dolor. Todo es risa. Dicha. Felicidad. No existen maldades... y la paz es tan aliciente, como ese silencio tan solo interrumpido por los cantos de serafines.Hacia ese lugar fue tu querido perro. Allá debe estar saltando estrellas, contando luceros, jugueteando con los ángeles. Y mirándote desde allá arriba, con esa misma ternura y cariño que le diste en vida.Allá está él, alimentándose de flores blancas, olfateando fantasías, y lanzando deliciosos ladridos. Allá está él. Déjalo tranquilo.Piensa que se siente divino. Que su pelo ahora brilla, que sus ojos son más relucientes que antes. Déjalo que siga saltando. No se ha ido eternamente. Vivirá en ti. Como viven en nuestros espíritus todas esas cosas bellas que el Gran Creador nos ha dado.Algún día --- muuuy lejano, por cierto --- te reunirás con él. Entonces volverás a acariciar su "lomo" y a peinar su pelo... entonces en ese momento oirás el bello cantar de los serafines.¿No sabías eso? ¡Por Dios! No puedes olvidar nunca que en esta tierra estamos de paso, pues nuestra eterna permanencia será en ese lugar donde tienes bien ganado tu sitio. Allá arriba. Muy lejos de aquí. Allá donde no hay lunas ni sol. Allá donde los días son interminables y la felicidad es infinita... Tan infinita como esa bondad con la que cubres tu carne... y tu piel.
María Helena Alezard Aponte

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