viernes, febrero 03, 2006

UN SENTIDO Y PROFUNDO AGRADECIMIENTO

En los próximos días nuestra página cumplirá un año. 365 días en los cuales se unieron muchos corazones tristes para expresar una de las experiencias más dolorosas de su existencia; hoy, sin haber superado el duelo, podemos decir que hemos conformado un gran equipo de amigos que tienen en común un propósito: Lograr que la pérdida de nuestros compañeros no sea en vano.

Tiempo inexorable que nos hace recordar el aniversario de un evento inesperado e injusto, con todos. Éramos felices, el cariño, la confianza, la protección, la fidelidad, eran recíprocos… la relación satisfactoria y gratificante, pocas veces lograda con los humanos, nos fue negada por el infortunio, la mala suerte se acomodó a nuestro lado y nos privó de seguir disfrutando de seres virtuosos, indefensos e inocentes a los que amamos, sin duda alguna, todavía.

Para quienes no han tenido la dicha de compartir con amigos excepcionalmente especiales, puede ser difícil entender como aún persiste en cada uno de nosotros, su recuerdo. Sentimientos de culpa e impotencia, acompañan su irremediable ausencia, haciendo imposible conseguir un bálsamo que nos consuele.

Sin embargo, víctimasdedogchow ha sido el lugar de encuentro para desahogar nuestros sentimientos, recibir noticias, consejos, palabras de aliento, mensajes y lo más importante: unirnos, para honrar su memoria, mantenerlos presentes y vivos en el recuerdo.

De manera muy especial debemos dar las gracias a TOMBO, y su familia promotores de esta hermosísima página, que su sufrimiento y tristeza se vean de algún modo recompensadas al lograr reunir tantos sentimientos; al Doctor Gonzalo Gerbasi, tenaz defensor de las mascotas sacrificadas, sin sus iniciativas y acciones, la consternación por nuestras pérdidas, hoy, no tendría visos de alcanzar Justicia; a todos los que no han perdido la fe y hacen esfuerzos por lograr que el dolor se mitigue con un justo reconocimiento y la más severa sanción al asesino. Pero por sobretodo, debemos evocar a nuestros compañeros, dando infinitas gracias a Dios por habernos concedido la maravillosa experiencia de compartir con seres únicos y especiales, logrando en nosotros la satisfacción de apreciar el valor de su amistad y reconocer su padecimiento.

Para todos los que respetan y comparten el amor por las mascotas víctimas de Dog Chow mil gracias, de miles de ángeles que no se han ido, ni se irán jamás.

María Helena Alezard A. (San Cristóbal)